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San José, Costa Rica
Publicista, cantante, actriz. Estudiante de Enseñanza de la Música UCR
Este blog está dedicado a todos aquéllos, amantes del arte, no tenés que ser actor, músico, bailarín, pintor, simplemente admirar la belleza, la estética del mundo que nos rodea y tener una sed de conocimiento hacia ella.

viernes, 26 de junio de 2009

SON O NO SON MONÓLOGOS

Estuve leyendo un excelente libro, se los recomiendo: "Un Reto para el Actor" de Uta Hagen, principalmente a aquéllos interesados en las artes escénicas. Me pareció muy interesante en un capítulo, donde la autora comenta acerca del monólogo, del error que hemos caído muchos al no conocer realmente lo que éste significa. El monólogo se refiere a cuando un actor, en un escenario, habla y discute con sigo mismo, este mismo personaje que interpreta el actor, se convierte en protagonista y antagonista de su mismo ser, todas sus ideas, inquietudes, sensaciones las experimenta con su misma persona y él es quien reacciona a lo que él propone. Por esto creo que cuando un actor se dirige a un auditorio (aunque él esté solo, sin más actores a su lado) deja de ser un monólogo ¿por qué? porque ya está comunicándose con alguien más, el público reacciona con las ocurrencias del actor, ya sea por medio de risas, gestos, miradas, etc, en este caso podríamos hablar tal vez de un soliloquio. Por lo anterior quiero entonces aclarar que por ejemplo los "monólogos" de Adal Ramones no cumplen con las características para serlo, él no se está contando las anécdotas a él mismo, su objetivo es hacer reir a la gente, es comunicar sus experiencias cotidianas a las personas, él espera sus reacciones que lo motiven a seguir narrando.
Simplemente quería comentarlo, fue algo que quedó muy metido desde que leí ese libro, que como indiqué al principio, lo recomiendo.

LA VIDA SIN MÚSICA

Un día de estos, en una clase de la universidad teníamos que hacer un debate donde un grupo de estudiantes estaba a favor de mantener la clase de música en el currículo escolar y el otro grupo estaba en contra, por supuesto que todos los participantes del experimento éramos músicos, y yo, como reto me fui del lado de los que estábamos en contra, para ver qué se sentía rechazar a mi compañera de todos los días. Fue muy interesante la propuesta, puesto que en mi vida nunca he hablado en contra de una de mis grandes pasiones, así que como actriz debía fingir un desprecio hacia esa materia. Es que ¿cómo se imaginan ustedes a las personas sin haber pasado por aunque sea una experiencia musical? Yo creo que seguro los seres humanos andaríamos por el mundo como máquinas, pensando en sólo dinero, placeres carnales, entre otras cosas.
Claro, a veces me pongo a pensar en mis clases de música en la escuela y la verdad no recuerdo haberlas disfrutado al máximo, me veo tal vez cantando un himno patrio o haciendo palmaditas siguiendo unas líneas dibujadas en la pizarra. Sí es cierto que los programas de enseñanza musical no han sido los mejores, pero afortunadamente actualmente se está luchando por hacer un gran cambio, por cierto que lo está asesorando un profesor mío de la U, y promete ser algo muy diferente y estimulante para los jóvenes.
No cabe duda que la música motiva en el desarrollo intelectual. Es increíble cómo las artes son terapeúticas. Por ejemplo, me sorprende ver cómo un joven autista, que se supone que se encierra en su mundo y le es imposible socializar con el exterior, al estar en contacto con el arte se abre completamente y le permite comunicarse con los demás, lo comento porque conozco un caso, un joven que he escuchado interpretar tocando el piano y me ha dejado anonadada, uno lo ve a ratos en su mundo de fantasías, pero de pronto puede llegar a hablarle a una persona, comentar sus gustos, reir por cosas que ve.
De verdad ¿Qué sería de este mundo sin las artes? No puedo imaginarlo, simplemente me parece imposible.