Signo: Cosa que evoca en el entendimiento la idea de otra.
Semiología: Ciencia que estudia la vida de los signos dentro de la vida social.
Muchas veces tenemos la falsa idea de que los signos son representaciones de lenguaje por medio de gestos, miradas, posturas, etc. y no es así, un signo

también puede captarse por medio de otros elementos.
Los ritos, costumbres, pueden ser signos también, porque se está evocando algo por medio de ellos.
Una obra de arte está llena de signos, se nos está presentando por medio de ésta, algo que el autor desea expresar.
Considero que el signo tiene una percepción subjetiva, aunque el autor tenga claro su objetivo a la hora de crear su obra de arte, el espectador percibe los signos de acuerdo a lo que siente, capta, de acuerdo a su estado de ánimo, a su manera de pensar, a su educación,en otros aspectos, aunque sí debería estar bien definido lo que quiere el creador de la obra.
Varios escritores consideran a la obra de arte como un solo signo, pero yo no estoy tan de acuerdo con ellos, porque aunque el objetivo del autor es sólo uno, la obra está llena de signos para lograr la totalidad de la misma, para lograr que la obra se entienda. Ahora lo puedo comprobar con las obras de teatro en las que he participado: “Tres versiones de la Vida”, si faltara uno de esos elementos, la obra tendría otro efecto. Cada detalle escénico, luces, música, frases, movimientos, tonalidades, todos son signos, todo está dispuesto de cierta manera con intención. Claro, los signos pueden adaptarse a las circunstancias, a la cultura, a la sociedad, al país. Por ejemplo, en “Tres Versiones de la Vida” de la francese Yasmina Reza, obra en la que participé como actriz en el año 2007, se tuvo que cambiar el nombre de la marca del vino y el nombre de la música que escucha el niño; y por qué “Casillero del Diablo” y no “Concha y Toro”, para dar énfasis al “infierno” que se vive en ambas casas de los protagonistas. ¿Por qué la canción de Barney? Porque es una manera sarcástica de burlarse de la relación familiar, ¿Por qué la media corrida? ¿Para caracterizar la personalidad de Inés?, etc. Cada palabra, cada expresión, posición tiene una razón de ser. Pero la responsabilidad de encontrar y definir los signos no es sólamente por parte del autor de la obra, el director puede encontrar, dependiendo el tipo de público, el país, signos que ayuden a que la obra logre llegar al espectador. Los actores también deben colaborar y saber manejarlos de la mejor manera, para que logren su objetivo.
Analizando acerca de esto, me doy cuenta que cada obra que he presenciado o he participado ha estado plagada de signos que tal vez no los vi como tales y no me daba cuenta que en realidad son imprescindibles en el teatro, porque son como el motor de la obra; sin ellos la obra estaría muerta, sin vida. Por ejemplo, en el año 2006 llevamos a escena “Extraño Juguete” de la argentina Susana Torres Molina, y cuántos elementos estaban presentes que representaban ideas, sentimientos, estados de ánimo, pensamientos, en otras palabras, eran signos; no significa que no nos diéramos cuenta de su presencia ni lo que representaban, pero tal vez no habíamos profundizado en su importancia, su “magia”, sus objetivos. Por ejemplo: el guante, sabíamos que se trataba de algo importante dentro de la obra, incluso fue el símbolo que sirvió como portada del programa de mano, pero no nos dábamos cuenta de la presencia, de la fuerza de ese signo en toda la obra desde que el señor Maggi entraba en escena; las pantuflas, el tablero de ajedrez, la medalla de Perla, las muñecas de trapo, todos los elementos tenían un sentido, a los actores a veces nos falta profundizar un poco en ellos, un grave error, porque si uno realmente está conciente de cada signo presente en escena, la obra fluye de una manera mucho mejor. Lo mismo con el monólogo “Malas Palabra” que presenté a principios del año 2007, tantos signos, que si hubiera captado mejor su significado, me hubiera desempeñado mejor; por ejemplo, la canción del inicio, tanto que me costó lograr la energía al empezar la obra, si hubiera profundizado realmente en el significado de la canción, en el por qué de esa melodía en ese momento, mi personaje hubiera alcanzado esa fuerza que tanto me pedía el director y me era muy difícil lograr.
Y es que todo elemento es un signo: iluminación, música, escenografía, decorados, vestuario, utilería, colores, maquillaje, etc.
LA PALABRA MISMA:Estoy de acuerdo con aquéllos que consideran que el arte del espectáculo es donde el signo se manifiesta con mayor riqueza, porque la palabra misma es un signo, cada idea, cada sentimiento expresado está representando algo específico que el público tiene que captar; además, su manera de pronunciar, la entonación, el volumen de la voz, esto hace que la palabra cambie su valor, su significado, eso quiere decir que una sola palabra puede representar muchas cosas dependiendo de la forma en que se pronuncie. En muchas ocasiones sucede que el autor casi no pone indicaciones de cómo se deben decir las distintas palabras o frases, entonces cada uno de nosotros interpretamos de distinta manera y hemos llegado a entender totalmente otra intención a la que el autor propone, por esto es de importancia el trabajo de dividir el texto en unidades, para entender cada situación, así comprendemos de qué forma se dicen los textos y cada palabra logra el sentido deseado. Pero con respecto a esto me queda una duda, ¿Cómo saber realmente el significado de cada signo, o la intención deseada por el autor de la obra? ¿Cómo saber si estamos interpretando correctamente?
En “Tres Versiones de la Vida”, hay algo muy interesante, hay frases que al cambiar el estado de ánimo, cambia su significado, por ejemplo cuando Sonia dice “Acaba de lavarse los dientes”, en la primera versión está apurada tratando de terminar el expediente y no quiere que nadie la interrumpa, le molesta que Enrique llegue a incomodarla y por esto ella quiere que él se dé cuenta que no quiere que la distraigan con “tonterías”; en la segunda versión está la misma situación, ella desea terminar el expediente, pero su intención cambia, el significado sería otro aunque la frase sea la misma, en esta ocasión ella no quiere mostrar molestia, al contrario, quiere disimular su incomodidad cuando Enrique llega a interrumpirla, no quiere hacerlo sentir mal después que él llegó cariñoso hacia donde ella, con paciencia le hace ver que ella está ocupada.
Hemos hablado de los signos que se esconden en la palabra, los elementos escénicos, pero se me ha olvidado aquéllos que son parte del actor, o mejor dicho del personaje: su postura, sus gestos, sus ademanes, su forma de caminar; y para esto no siempre hay que profundizar demasiado; por ejemplo, si el actor toma una postura encogida, encorvada, camina lento, tembloroso, pronto sabremos que se trata de un anciano, y eso también se trata de un signo, aunque no sea tan profundo como otros que se necesita analizar más a fondo para conocer su significado. Los gestos siempre hablan de más, y éstos en su mayoría acompañan a la palabra para que se entienda su intención. Por ejemplo, el decir “Yo estoy muy feliz” puede significar todo lo contrario dependiendo del gesto, si uno lo dice de una manera irónica, el gesto va a ser diferente, y la gente lo va a entender.
ILUMINACIÓN:Como mencioné anteriormente, todos los elementos utilizados son signos dentro del teatro. Un ejemplo muy vivo es la luz. Cuánta vida se le da a la obra por medio de la iluminación, y no es que se va a iluminar a cada actor únicamente para que éste se vea, la luz también puede indicar estados de ánimo, tensión, personalidad, además es importante para delimitar espacio, para sugerir una época, un lugar, etc. En la obra que he estado mencionando, se ve claro este ejemplo, el momento en que Humberto seduce a Sonia, en ambas oportunidades se utiliza la luz roja, porque da la idea de perversión, de “morbo”, si se puede decir de esa forma, no daría el mismo efecto si la luz fuera blanca, amarilla. También en esta obra la luz es usada para delimitar espacio, cuando Humberto e Inés están en la calle, y cuando Enrique y Sonia están en la casa. Otro momento en que la iluminación toma un papel muy importante es cuando se dan los cambios de utilería en cada versión, cómo sería esa parte sin ese efecto de contraluz, pues me imagino que perdería la magia y el efecto del “paso del tiempo”. Definitivamente la luz es un elemento que aporta mucho al teatro, es un elemento que ayuda a representar estados de ánimo, situaciones, épocas, momentos de tensión, lugares geográficos, etc.
MÚSICA:Otro elemento importante dentro de una obra teatral es la música, al igual que la luz, ésta también representa estados de ánimo, tensión. En el caso de “Tres Versiones de la Vida”, este elemento se utiliza en pocos momentos, principalmente para un efecto de transición del tiempo, cuando los Finidori llegan a casa de Enrique y Sonia y éstos los reciben, en este caso la música sirve para dar la idea de que a partir de que Enrique los recibe, pasa el tiempo y ellos ya han bebido y conversado un poco, incluso la música da pie para que los movimientos de los actores sean rápidos. El otro momento musical importante es cuando se da el paso de una versión a otra, es un elemento de apoyo junto a la iluminación, para que los actores recojan la utilería dentro del escenario. Por otro lado la canción de Barny es un elemento musical que refleja irónicamente la situación familiar en ambas parejas (Enrique y Sonia, Humberto e Inés), pero a la vez es un elemento sonoro que a mi parecer representa la personalidad y actitud del niño. Analizando la obra, en resumen, me parece que la canción es un signo musical que ayuda a representar la tensión, el ánimo de los personajes, la personalidad del niño, se trata también de una crítica a la familia en general.
SONIDO:Los efectos de sonido son otros elementos que aportan bastante al desempeño de una obra teatral, porque con ellos, se torna más creíble cada situación.
En nuestro caso, podemos hablar de varias veces en que este tipo de signos aparecen, podemos mencionar:
Los gritos y llantos del niño, que ayudan a la tensión, a provocar un clímax en ciertos momentos de la obra. Además nos indica la personalidad del niño en cada versión, a lo mismo que su edad, hasta podría hacer volar la imaginación del espectador, muchas veces por medio de la voz de una persona, nos hacemos una imagen de cómo podría ser físicamente.
También otro elemento sonoro es el timbre que aunque tal vez no lo parezca, causa un poco de frustración en los personajes, porque ayuda a que los gestos y reacciones de Enrique y Sonia, hagan ver que no esperan a nadie, que se sorprenden al escuchar que alguien llega.
El teléfono es otro signo sonoro, también provoca una reacción de tensión, sorpresa, duda, porque todos desean saber quién es el que llama.
Se menciona que hay dos tipos de signos: los auditivos y los visuales. Y en ambos casos se clasifican en signos que exceden al actor y los localizados en el actor. Los que exceden al actor son aquéllos que precisamente no los hace el actor, todos los elementos que están fuera de él, como la música, la iluminación, la utilería, las escenografía, efectos de sonido. Los que están localizados en el actor son los que este mismo provoca, son los que salen de él, pertenecen a él: los gestos, la forma de hablar, de caminar, el vestuario, el maquillaje, el peinado.
LA CULTURA:Es importante rescatar que los signos cambian de acuerdo a la cultura, al país, a la época en que fue escrita, etc. Por esto, en muchas ocasiones se tiene que adaptar la obra de acuerdo a las circunstancias actuales. Por ejemplo, como mencioné al inicio de este reporte, en “Tres Versiones de la Vida” se tuvieron que adaptar elementos en algunos momentos claves, porque si no el público no iba a entender el significado de algunos signos, como es el caso del “Sancerre”, que en nuestro país es poco común oír hablar de esa bebida, y de seguro su connotación era importante, por lo que se cambió a “Casillero del Diablo”.Otro elemento importante: “Rox y Rouky”, nadie lo(s) conoce acá, se decidió utilizar “Barney”. ¿Y los habanitos? Quienes ocuparon su lugar fueron las famosas picaritas, las cuales logran el sentido que se desea en la obra. Los únicos que mantuvieron su nombre fueron los “chisitos”, que acá en Costa Rica no se conocen, pero ese nombre hace suponer a la gente el tipo de producto que es, por lo que se consideró no necesario su cambio.
Los mismos nombres de los personajes tuvieron que ser cambiados también: Hubert, Henri, por Humberto y Enrique, Arnaud por Arnoldo, me sorprendió ver que en el texto utilizado en otra versión de esta obra, el niño se llamaba Tomás, esto es porque seguramente en el país donde se llevó a cabo la obra, este nombre es característico de alguna clase social, de algún estatus específico, y que seguramente el nombre Arnoldo no lo tiene.
Algunas palabras utilizadas por los personajes tuvieron que ser sustituidas para una mejor comprensión del texto, que de todos modos tuvo que ser alterado porque originalmente era un texto en francés, que seguramente tenía sus signos de acuerdo a ese país.
Si se trata de una obra clásica, escrita en otro país, considero que es conveniente mantener mucho de su lenguaje, y su forma de hablar, porque si no, puede perder la riqueza de la época; tal es el caso, por ejemplo, de “Todos eran mis hijos”, presentada en el año 2007 por la Compañía Nacional de Teatro, que mantiene el lenguaje de los 40, el tuteo (que no es tan normal en Costa Rica) debe mantenerse, para que no pierda esa elegancia que sugiere el autor de dicha obra.
En toda obra escénica, ya sea danza, teatro, música, hay que tener muy claro lo que se quiere representar en cada signo, para no confundir al espectador, por esto es necesario hacer un estudio previo de la obra, de la época, de la región, incluso es importante conocer las intenciones del autor, el contexto político, religioso, social, económico de su país de origen en el momento en que escribió la obra.
En muchas ocasiones, un signo tiene varios significados, esto complica un poco el entendimiento de la obra para el público, por lo que debe ser expresado o representado con inteligencia, para que se logre el efecto deseado.
Realmente me doy cuenta de la riqueza que hay en los signos dentro del teatro, sin ellos, se pierde bastante de la magia y la picardía dentro de una obra de teatro. Y es que cada palabra, cada gesto, cada entonación en la voz, cada pieza musical, cada destello de luz, los efectos de sonido, cada elemento de utilería va a representar algo, lo cual ayuda a que la obra se entienda mejor y logre su objetivo.
Ahora que pude revisar dentro del texto de “Tres Versiones de la Vida” los signos utilizados, me doy cuenta de la inteligencia tanto de la autora, como del director, al escoger tan adecuadamente los nombres para cada signo, y que en su mayoría han sido captados de manera correcta por el espectador.